Los nuevos planteamientos de organización de los espacios educativos nos exigen establecer ambientes de aprendizaje o ambientes educativos de calidad, con base en las necesidades e intereses del individuo, para lo cual es importante tomar en cuenta el espacio y el ambiente, que conducen a que todo lo que hace o aprende el individuo, tenga lugar en un espacio que por sus características positivas o negativas, interviene en su aprendizaje con disímiles niveles de posibilidades y restricciones para su desarrollo.
¿Qué es el ambiente?
Para nadie es un secreto, y sobre todo para los docentes, que uno de los grandes desafíos en la actualidad es mejorar la calidad de la educación. Encauzar a los estudiantes en su aprendizaje permitiéndoles buscar recursos para dar sentido a las ideas y cimentar soluciones significativas para los problemas, debe ser la preocupación de docentes e instituciones educativas. Para ello, es necesario que los alumnos cuenten con entornos educativos que les permitan desarrollar sus habilidades para pensar y su capacidad para aprender, es decir, que dispongan de escenarios “donde existen y se desarrollan condiciones favorables de aprendizaje”
Para obtener escenarios como los previamente mencionados, se hace necesario abordar el término ambiente. Casi siempre que nos hablan de ambiente pensamos solamente en el aula de clases, dado que tenemos prejuicios epistemológicos que nos impiden ver más allá.
Cuando hablamos del ambiente no se puede estar pensando solo en el salón de clases o en la relación profesor - estudiante o en la relación texto - estudiante o en el libro como único vehículo cultural para aprender; hoy en día es perentorio pensar en la ciudad, en el país, en los medios de comunicación (internet, redes sociales, etc.), en los pares, en los amigos y sin duda alguna, en aquellas personas con las cuales tenemos enemistad o desacuerdo extremo.
La palabra ambiente es consecuencia de la interacción del hombre con el entorno natural. El ambiente implica acciones pedagógicas en las que los que aprenden cuestionan su acción y la de los otros para establecer una continua reflexión. El ambiente no involucra solo factores externos al sujeto, también involucra sus factores internos, el meollo del asunto está en identificar cómo los dos tipos de factores intervienen en la interacción social.
Promover un buen clima educativo, social, cultural, familiar, entre otros, ayudaría indiscutiblemente en la configuración de un ambiente propicio para el aprendizaje.
¿Qué es el aprendizaje?
A través de la historia, la palabra aprendizaje se ha asociado de diversas formas en el lenguaje cotidiano o de sentido común, principalmente con “los procesos de adquisición que se producen en situaciones escolares, con la adquisición de una conducta nueva, como un proceso complejo que requiere una práctica especializada, como por ejemplo, aprender cálculo, patinaje artístico, natación, una lengua extranjera” o según lo estipulado en el diccionario de la Real Academia Española, “Acción y efecto de aprender algún arte, tiempo que en ello se emplea, adquisición por la práctica de una conducta duradera”.
Piaget (1999) señala que el aprendizaje es un concepto de construcción interna, que depende de una conducta que incide en el nivel de desarrollo del sujeto. Se produce cuando el niño posee mecanismos generales con los cuales puede asimilar la información contenida en dicho aprendizaje. Este intelectual plantea que cuando
un individuo nace, hereda la historia de su especie, pero también insinúa que el individuo desde que nace hasta que llega al desarrollo del pensamiento formal, repite la historia de la humanidad. Además, plantea que el sujeto cuenta con unas estructuras y que estas tienen un cambio que le ayudan al aprendizaje; concibe el concepto de esquema, como la idea que se tiene de algo y enuncia, que un niño primero comprende (proceso de asimilación), es decir, que lo entiende, y el que lo entienda no es garantía de que lo sepa. Cuando Piaget habla de asimilación, es que “yo comprendo”, cuando habla de acomodación, es que “hay algo que yo sé y que perfecciono volviéndolo más complejo”.
un individuo nace, hereda la historia de su especie, pero también insinúa que el individuo desde que nace hasta que llega al desarrollo del pensamiento formal, repite la historia de la humanidad. Además, plantea que el sujeto cuenta con unas estructuras y que estas tienen un cambio que le ayudan al aprendizaje; concibe el concepto de esquema, como la idea que se tiene de algo y enuncia, que un niño primero comprende (proceso de asimilación), es decir, que lo entiende, y el que lo entienda no es garantía de que lo sepa. Cuando Piaget habla de asimilación, es que “yo comprendo”, cuando habla de acomodación, es que “hay algo que yo sé y que perfecciono volviéndolo más complejo”.
¿Qué son los ambientes de aprendizaje?
A medida que pasa el tiempo, se evidencia con mayor fuerza que “el papel de la educación en la sociedad ha cambiado debido al surgimiento de paradigmas y nuevas mediaciones que exigen las tecnologías de la información y la comunicación”. Es por esta razón que la educación “necesita transformarse para cumplir con las expectativas de una nueva sociedad. Los ambientes de aprendizaje deben proporcionar a los estudiantes, elementos esenciales, que propicien una enseñanza que estimule el desarrollo de habilidades y competencias valiosas para toda la vida”.
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